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Poesía II

 

 A orillas de este mar sin horizonte”

 

 A orillas de este mar sin horizonte

te trajeron tus pasos descuidados.

Sílice,agua y viento enfurecidos

es todo cuanto tienes a tu alcance.

 

Nadie acudirá a tu febril llamada,

ni sufrirá contigo el dolor de la espera.

Sólo una voz contestará a la tuya,

la estéril voz del eco multiforme.

 

Perplejo te preguntas en qué instante,

en qué encrucijada del camino

has tomado una derrota equivocada.

 

Ahora, cuando el día ya declina,

entiendes que el dilema era ilusorio

y has de aceptar la noche en desamparo.   Julio Pérez de Gamarra.

  
 

 

 

 ”El viento y el alma”

 Con tal vehemencia el viento
viene del mar, que sus sones
elementales contagian
el silencio de la noche.

 Solo en tu cama le escuchas
insistente en los cristales
tocar, llorando y llamando
como perdido sin nadie.

Mas no es él quien en desvelo
te tiene, sino otra fuerza
de que tu cuerpo es hoy cárcel,
fue viento libre, y recuerda.     Luis Cernuda

  ”Alma Dormida”

Me tendí sobre la hierba entre los troncos
que hoja a hoja desnudaban su belleza.
Dejé el alma que soñase:
volvería a despertar en primavera.

Nuevamente nace el mundo, nuevamente
naces, alma (estabas muerta).
Yo no sé lo que ha pasado en este tiempo:
tú dormías, esperando ser eterna.

Y por mucho que te cante la alta música
de las nubes, y por mucho que te quieran
explicar las criaturas por qué evocan
aquel tiempo negro y frío, aunque pretendas

hacer tuya tanta vida derramada
(era vida, y tú dormías), ya no llegas
a alcanzar la plenitud de su alegría:
tú dormías cuando todo estaba en vela.

Tierra nuestra, vida nuestra, tiempo nuestro…
(Alma mía, ¡quién te dijo que durmieras!).   José Hierro

 

 

 

“Estar en ti”

Yo no entro en ti para que tú te pierdas
bajo la fuerza de mi amor;
yo no entro en ti para perderme
en tu existencia ni en la mía;
yo te amo y actúo en tu corazón
para vivir con tu naturaleza,
para que tú te extiendas en mi vida.
Ni tú ni yo. Ni tú ni yo.
Ni tus cabellos esparcidos aunque los amo tanto.
Sólo esta oscura compañía. Ahora
siento la libertad. Esparce
tus cabellos. Esparce tus cabellos.     Antonio Gamoneda

Segundas oportunidades

Hace años, cuando Enrique Bunbury formaba parte de Héroes de Silencio, me resultaba intolerable. Después de ver en la televisión una entrevista en la que me pareció prepotente, y un montón de adjetivos nada “bonitos”, me negué por sistema a escucharlo, casi casi me tapaba los oidos si no tenía la opción de cambiar de canal.

Pasados los años, volví a ver de casualidad otra entrevista en la que ponían videos del último disco que estaba promocionando,  “Viaje a ninguna parte”. Me quedé hipnotizada y le dí una segunda oportunidad, desde luego no lo incluiría en mi círculo de amistades, me sigue pareciendo un poco “excesivo”, pero creo que los años han limado algunos aspectos. El disco me parece muy bueno y hay canciones que no me canso de escuchar.

“Una canción triste”

 

“El rescate”

“La chica triste que te hacía reir”

Verano

Uno de estos días, viendo que la tarde se presentaba gris y casi diría otoñal, opté por entretenerme curioseando por la red para inspirarme en un posible post. Se me había olvidado apagar la tv y en un momento dado, mi cerebro captó un comentario que hacía un presentador … “por fin bajan las temperaturas”. Miré para la tele y seguidamente para la ventana, buscando ese sol abrasador que se supone estábamos disfrutando -y yo sin enterarme-. ¿Tendré dos mundos paralelos?, si es así, no sé que hago en éste, gris y deprimente, cuando de todos es sabido que me encanta el sol y es mi astro rey.

¡Cómo que por fin bajan! Ni hablar, exijo ese verano que alguien en algún punto de este país está disfrutando él sólo, sin compartir conmigo. Una flor que se marchita por momentos, con tanto exceso de nubes.

Me dí cuenta, de que los veranos han dejado de ser aquellos días maravillosos de la infancia, que comenzaban a percibirse a primeros de mayo y duraban eternamente. En días como hoy, quisiera volver a mi niñez, volver a la casa de mi abuelo, recuperar esa vida sin horas, con las estaciones diferenciadas, con la única preocupación de que me dejaran bajar un ratito a la calle para jugar con los vecinos.

Hay un recuerdo que tengo grabado en mi memoria y que añoro con frecuencia. Era mi rutina de todas las mañanas del verano, me levantaba y directamente me iba a una gran azotea que tenía la casa, para que el sol acariciara mi piel y cegara mis ojos. Así todas las mañanas, y nunca me fallaba, siempre estaba fiel a su cita.

Añoro profundamente esa casa. Aunque en la adolescencia, mi sueño era poder dejarla pronto para comerme el mundo, hoy daría cualquier cosa para volver, aunque sólo fuera un ratito. Y creo, que a mis hermanas les pasa lo mismo, con el paso de los años identifican esa casa con lo que hoy todo el mundo anda buscando frenéticamente. La felicidad.

Tenía un desván lleno de trastos, que era mi territorio, a mi hermana pequeña le tenía prohibido el paso, “bajo amenazas terribles”, si yo estaba jugando. Me inventaba amigos, novios, vidas. Hice trastadas que si las hadas malas se hubieran confabulado, hubiesen ocasionado un disgusto sério, como plantar fuego en unos papeles, porque quería tener una chimenea, como las que veía en las pelis americanas de sesión de tarde. U otra no tan grave, pero que hoy me dá una tristeza terrible, como fue la de cortar por la mitad, el vestido de novia de mi madre, porque quería una falda con mucho vuelo, como las de las chicas que salían en las pelis de Elvis.

Siempre me daba pereza ir a comer, a pesar de que hacía un calor infernal -debió de ser ahí donde nació mi necesidad de una temperatura mínima de 30º para sentirme bien-, el “ya voy mama” lo repetía unas cuantas veces, demasiadas para la paciencia de mi padre, que alguna vez tuvo que venir con cara de pocos amigos para “recomendarme” que fuera a comer.

Era mi universo particular en el que no dejaba pasar a nadie. Sólo eran yo y mis fantasías. Era feliz.

Por eso hoy, siento una tristeza terrible pensando en ese sol que nunca más acariciará mi piel y cegará mis ojos como en aquellas mañanas.

 

Poesía

 

SONETO DE LO POSIBLE

“Puede ser que una vez/ en un desvelo
descubramos que el mundo es una fiesta
y encontremos al fin
esa respuesta que desde siempre
nos esconde el cielo

puede ser que una noche / en algún vuelo
ganemos sin querer alguna apuesta
y advirtamos que un alma está dispuesta
a servirnos de paz y de consuelo

puede ser que el transcurso de los años
nos vaya proponiendo otra corriente
dejándonos con suerte y sin extraños
y aunque en la piel nos queden cicatrices
desde el viejo pasado hasta el presente
puede ser que logremos ser felices.” Mario Benedetti

 

EL BUEN MOMENTO

Aquel momento que flota
nos toca de su misterio.
Tendremos siempre el presente
roto por aquel momento.

Toca la vida sus palmas
y tañe sus instrumentos.
Acaso encienda su música
sólo para que olvidemos.

Pero hay cosas que no mueren
y otras que nunca vivieron
y las hay que llenan todo
nuestro universo.

Y no es posible librarse
de su recuerdo.    José Hierro

 

 

NO DECÍA PALABRAS

No decía palabras,
acercaba tan sólo un cuerpo interrogante
porque ignoraba que el deseo es una pregunta
cuya respuesta no existe,
una hoja cuya rama no existe,
un mundo cuyo cielo no existe.

La angustia se abre paso entre los huesos,
remonta por las venas
hasta abrirse en la piel,
surtidores de sueño
hechos carne en interrogación vuelta a las nubes.

Un roce al paso,
una mirada fugaz entre las sombras,
bastan para que el cuerpo se abra en dos,
ávido de recibir en sí mismo
otro cuerpo que sueñe;
mitad y mitad, sueño y sueño, carne y carne,
iguales en figura, iguales en amor, iguales en deseo.

Aunque sólo sea una esperanza,
porque el deseo es una pregunta cuya respuesta nadie sabe. Luis  Cernuda

Un domingo en la ópera

Mis gustos musicales son variopintos. Aunque no escucho todos los días ópera o música clasica, sí que me apetece de vez en cuando bajar las persianas, tumbarme en el sofá y poner algún disco con este tipo de música para relajarme, y disfrutar de mi compañía.

He hecho una pequeña selección  que espero resulte del agrado de mis lectores.

Pavarotti “Nessun Dorma”

Maria Callas

Debussy “Claro de Luna”

Erika Miklósa Qui la voce I Puritani ( mad scene ) Bellini

“ Deja de preocuparte de envejecer y preocúpate de madurar”.

 
Esta frase la leí hace unos meses sacada del extracto de una pelicula que estrenaban en ese momento, y no he dejado de darle vueltas hasta escribir este post, que por cierto, parece la obra del Escorial, porque no termino de decidirme a publicarlo.

 

 

Creo que me llamó tanto la atención porque llevo unos meses en crisis personal, yo diría que fuerte. Pues sólo pienso en el paso de los años, las arrugas y mil banalidades más, a veces para animarme me consuelo pensando que esas chicas a las que en algún momento  envidio, dentro de cinco o diez años tendrán las mismas arrugas que yo y pasarán a este limbo en el que me encuentro. Sí, lo sé, es bastante peregrino por mi parte, pero es la verdad ¿o no?.

El inicio de la crisis, lo sitúo en un comentario bastante desafortunado que me hicieron en un bar, fue un auténtico mazazo, de repente me encontré con la cruda realidad, ya no me encuadran dentro de la juventud de la que yo todavía me siento parte, y visto el resultado, me doy cuenta de que no estaba preparada para ello.

Me miro al espejo –últimamente me dicen que me miro demasiado en ellos, cosa con la que estoy totalmente en desacuerdo-, y sí, veo alguna arruga que antes no tenía, pero yo me siento joven. No me paso el tiempo con la música puesta y bailando como si estuviera en Fama, cosa que solía hacer con 20 años, no hablo a gritos, no dedico el fin de semana a coger una borrachera de la que sólo recordaría la vomitona consiguiente, no trasnocho hasta las siete de la mañana, etc.etc, todo eso considero que es una etapa ya quemada y que en estos momentos el cuerpo no me pide. Sí me gusta seguir escuchando música de todo tipo, ir a algún concierto que otro, adaptarme y valorar cualquier idea nueva y positiva que surge en estos tiempos tan acelerados, seguir teniendo ilusiones y sueños, disfrutar de todas las horas del día y de la noche, y esto último significa recuperar todas aquellas horas que suelo robarle al sueño durante la semana, lo que no quita que me apetezca alguna vez quedarme hasta tarde por algún plan apetecible.

Intento no hacerme demasiado caso y olvidarme del tema, pero es imposible, el mundo que me rodea me lo recuerda constantemente, sólo se habla, por una parte, de tiempos pasados, se reeditan todas las series televisivas que veíamos de pequeños, vuelve la moda de los ochenta – si estas adolescentes fashion que veo por la calle se dieran cuenta que las fotos que van a ver dentro de diez años les sacarán los colores, no serían tan  esclavas de las revistas de moda-, y por otro lado hay un bombardeo   de publicidad y exaltación de los veinteañeros exagerado, y no es que me parezca mal, es el futuro y sobre todo gracias a los tiempos que les toca, los que mas consumen y por tanto los que mueven la economía, pero deberían de pensar –no sé quien- que están creando una generación intermedia al borde de la esquizofrenia.

Como dije al principio, me siento en el limbo, bueno ahora que la iglesia lo ha cerrado, tendré que buscar otro sitio. Me siento joven, me visto como puede vestir, casi, una veinteañera, me gustan cosas que pueden perfectamente gustarle a cualquier “joven”, pero sin embargo para ellos, a partir de los treinta y largos, sí puedes ser muy “enrollada”, pero ya no eres insolentemente joven. Imagino que en mi época de adolescente podía pasar lo mismo, la verdad no lo recuerdo, pero lo que sí recuerdo es que quería ser “mayor” para poder hacer un montón de cosas, y hoy es todo lo contrario, no se quiere crecer para poder seguir siendo irresponsables.

Además, considero que son unos tiempos tremendamente crueles para las mujeres, por mucho cuento de igualdad y mujeres al poder, !!y una m.!!,tenemos una nueva esclavitud, la eterna juventud y ser superwomans. Tenemos que ser ejecutivas con éxito, madres amantísimas, esposas sexys y dispuestas en todo momento y sobre todo eternamente jóvenes. En las revistas subversivas para mujeres -y que deberían de ser quemadas en una hoguera-, el 10% de la revista puede ser algún tema cultural para disimular, el 90% restante se dedica a mil y una crema hidratante, exfoliante y sobre todo antiarrugas. Decididamente somos tontas de remate, nos venden la libertad como la posibilidad de comprar el mejor antiarrugas con baba de caracol, cocotxa de merluza o si nos descuidamos con semen de toro y lo que consiguen es que aumentemos cada vez mas el presupuesto en potingues y que compitamos entre nosotras para ver quien es la mas lolita que consigue llevarse a los hombres de calle.

¿Por qué nos hacen ver que para nosotras una arruga es una tragedia y en el hombre un atractivo?. Vamos a ver, los años pasan para los dos y tan “viej@” es uno como otra. Está claro que hoy el llevar a una chica muy muy joven y mona es otro símbolo de estatus, que complementa esa vida de éxito: puesto de alto ejecutivo, varios millones en la cuenta, coche último grito y cuanto mas grande mejor -A8, Volkswagen Tourage, etc el caso es que consuma mucho y contamine mas-, trajes impecables, y título de patrón de barco. Señor, señor, si algunos tienen hijas mas mayores que su ligue.

En fin, voy a dejar este discursillo feminista que me pierdo, y comentar que a partir de esa frase tan interesante que leí, estoy intentando hacer  psicoanálisis, para no deprimirme. Y la gran pregunta es ¿en qué consiste la madurez? o ¿por qué hoy en día es una palabra maldita?. Mis conocimientos de la historia no son excesivos pero creo recordar que en la antigüedad, las personas mas valoradas  en la sociedad -los sabios-, eran los “mayores”. Y creo que si hoy pensáramos un poco menos en consumir y un poquito más en nuestro desarrollo personal -pero el verdadero, no el que te impone la sociedad-, no tiraríamos piedras contra nuestro tejado, como dice el dicho. 

Si madurez es tener una visión reposada de las cosas, no tomar decisiones a lo loco, tratar de ser coherente conmigo misma, ir adaptándote a todos los contratiempos que te surgen en las diferentes etapas de tu vida, asumir toda responsabilidad que te pueda surgir. Me parece que he sido una persona madura casi toda mi vida.

 Entonces, ¿por qué estoy en crisis?

  Como me está quedando un post muy largo, aquí lo dejo por hoy para reflexionar sobre la pregunta. 

 

Volver a nacer

 

No debemos quedarnos indiferentes ante esta noticia y viendo los ojos de este niño.

No puedo seguir compadeciéndome de mis pequeñas miserias, cuando he tenido la suerte de nacer donde nací.

Él ha vuelto a nacer, pero lo más probable es que en su vida no haya otro futuro mejor, más que ser víctima de la explotación inhumana de los que nos llamamos civilizados.

 

“Si tuviésemos suficiente voluntad casi siempre tendríamos medios suficientes”.
François de la Rochefoucauld

Caos calmo

“Quien controla el pasado controla el presente, quien controla el presente, controla el futuro”.

George Orwell “1984″

Luz “Entre mis recuerdos”

 

 

 

 

 

Enrique Bunbury - Un Bastón para el Corazón

 

 

 

 

 

 

 ”Aunque tú no lo sepas”

 

 

 

“Pero si el pensamiento corrompe el lenguaje, el lenguaje también puede corromper el pensamiento”.

George Orwell

M. Los Piratas

 Pensaba no hace muchos días que ésta canción estaba dedicada a mí, pero me equivocaba, ella siempre se equivoca.

Después de un pequeño descanso vacacional, vuelvo a la carga con mis neuras diarias y a lo mejor, peor que antes de irme, porque se supone que la vuelta es con las pilas cargadas y nuevos fueros. Espero equivocarme y que estas vacaciones hayan sido un calmante para mi espíritu.

He estado de vacaciones por Italia, para mucha gente incomprensible -ahora se lleva lo de tachar sitios visitados, es decir una vez que has estado en un sitio, hay que tacharlo y pasar a otro con el fin de acumular cuantos mas mejor, no nos vaya a ganar fulanito-, pues esta es la quinta vez que la visito y cuanto más voy mas ganas tengo de volver y conocer otro poquito.

El viaje duró una semana y fue un pequeño tour por el norte del país. Aterrizamos en Milán y allí alquilamos un coche para movernos por diferentes ciudades (Padua, Verona, Sirmione, Venecia, Ravena y Bolonia), y poder disfrutar de una total libertad de movimientos.

No voy a dar la lata con el viaje, eso me lo reservo para mí, además creo que lo que yo pueda contar no muestra lo más mínimo toda la belleza que he visto. Sólo pondré alguna fotos que he sacado y que me recordarán que “la vida es bella”.

 Estas fotos no son lo mas representativo del viaje, pero pertenecen a sitios que me han gustado mucho. En otro post dedicaré una mención especial a Venecia que sin duda lo merece.

 

Fin de semana

Por fin viernes, y para desear a todos un buen fin de semana, dejo una pequeña selección de un grupo granadino que no está nada mal.

Lori Meyers

Lori Meyers “Sus nuevos zapatos”

 

 

 

 

 

 

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